Artículos en ‘higiene’

Baño del bebé

03.12.13

Disfrute de la hora del baño, no sólo para el tratamiento de la higiene del bebé, sino también para relacionarse con este, dándole palmaditas y caricias, en el caso de los bebés más pequeños o participar en los juegos, en lo que respecta a las personas mayores más.

Anteriormente, bañar a un recién nacido puede no ser muy fácil porque es un ser diminuto y frágil, que no sabemos muy bien coger. Pídale al padre u otros familiares mié para ayudar con los primeros baños. Verá que, cualquier cosa que no lento, bañarse él será un momento maravilloso.

No es obligatorio para bañar al bebé todos los días, excepto en los momentos que son muy calientes o muy sudor y el bebé ya gatinhe y naturalmente se vuelven más sucias. Lo que se necesita es limpiar bien el área genital cada cambio de pañal y lavarse la cara todos los días.

Aquí están algunos consejos acerca de bañar a un bebé recién nacido para que mamá y / o papá pueda disfrutar al máximo!

productos de baño y toallas

- Comience por organizar las cosas: Deseche todo el material que necesita al lado de la bañera (ducha gel / glicerina jabón / champú, aceite de almendras dulces, esponja, toalla). También tienen ropa hecha que va a llevar bien y separar el pañal. Asegúrese de que la habitación donde se va a bañar y cuando el vendaje se encuentran a una temperatura adecuada, evitando las corrientes de aire;

baño termómetro

- Antes de colocar al bebé en el agua, verifique la temperatura (debe ser similar a la temperatura corporal del bebé). No llene la bañera. Ponga suficiente agua para hacer la higiene del bebé. Después de la tira, ponga al bebé en la bañera gradualmente inclinado sobre la cabeza, el cuello y la espalda, con uno de sus brazos, dejando la otra libre para el lavado;

- Disfrute el agua está limpia y libre de elementos que comienzan por lavarse la cara y las orejas. Estos deberían ser limpiados cuidadosamente, a fin de no entrar en el canal de agua. Podría usar un poco de tela de algodón;

- A continuación, lavar la cabeza. En esta zona, se puede utilizar un producto adecuado (gel / body bebé de cabello, champú para bebés, …) en pequeñas cantidades;

- Proceder ahora a limpiar el resto del cuerpo;

Bebé envuelto en toalla

- Al final, saque al bebé de la bañera y envuélvalo en una toalla pronto, por lo que también cubren la cabeza (no la cara). Será más práctico utilizar toallas para bebé propio, que ya cuentan con una capucha para este fin.

- A continuación, secar y aplicar un producto hidratante posee o aceite de almendras dulces, por ejemplo. Tenga en cuenta las zonas menos expuestas y más difíciles de acceder (ingle, los genitales, el cuello, las orejas) para asegurarse de que estén secas e hidratada. Ahora tu bebé está listo para que usted ponga el pañal y el aderezo (no se olvide la carpeta, colocada en una capa delgada, evita los excesos).

Bebés con infecciones del oído

11.27.12

Es desgarrador ver a su bebé enfermo. Las infecciones del oído y tan difícil, porque usted sabe que su bebé está en el dolor. Usted quiere tan mal para aliviar el dolor y consolar a su bebé. Cuando mi hija mayor era poco hemos tenido problemas con infecciones de oído bastante. Ella acaba de gritar y gritar cada vez que tengo uno. Realmente es triste ver a una lucha bebé. Así, encontramos algunas maneras para consolarlo durante estos tiempos y traer un alivio muy necesario.

En primer lugar, queremos llevarla al pediatra y obtener su receta para los antibióticos. Nunca abogan por el uso excesivo de antibióticos, así que asegúrese de que sea necesario antes de administrar cualquiera. Tenía unos pocos infecciones de oído que sostuvimos descuento en los medicamentos y la infección se fue sin tratamiento.

En segundo lugar, o primero a veces, queremos administrar analgésicos. Hable con su médico primero.

Entonces, si el dolor persiste o nos decidimos a probar una ruta natural primero, se utilizó una compresa caliente. Una compresa caliente o una toalla caliente puede ser utilizada para presionar hasta el oído del bebé para aliviar el dolor.

He oído que las gotas de leche materna en el oído curar la infección. Otro remedio natural es hervir un diente de ajo hasta que estén blandas. A continuación, coloque en la oreja, no en el canal, y fijarlo con cinta de primeros auxilios. Cambie con frecuencia. El ajo saca la infección.

Tome nota:

La Academia Americana de Pediatría recomienda que los padres esperar 48 a 72 horas para ver si los síntomas de la infección del oído mejoran si el niño tiene más de seis meses de edad y estar sano.

Si su bebé está tomando antibióticos, siga tomando la medicación prescrita para el curso completo, incluso si los síntomas mejoran. No tome tratamientos homeopáticos sin discutirlo primero con su pediatra. Se necesita más investigación sobre el uso de estos medicamentos, de acuerdo con MayoClinic.com, y la Administración de Alimentos y Medicamentos no supervisa estos tratamientos homeopáticos.

Bebé de 1 mes – correcto estado mental y físico

02.15.11

Al final del primer mes, el niño suele aprender a concentrar la mirada sobre un objeto y a seguir con los ojos un movimiento, siempre que éste sea lento y no demasiado amplio. En el tercer mes, se forma ya en su retina una imagen precisa. Aprende también a seguir un objeto que se mueve con mayor rapidez y en cualquier dirección, a la derecha y a la izquierda, arriba y abajo.

En el primer mes aprende a concentrarse en un sonido. En el segundo empieza a buscar su fuente con los ojos y se vuelve en todas las direcciones. En el tercero es capaz de encontrar la fuente con precisión, ya que sabe volver la cabeza con seguridad en la dirección de la que proviene el sonido. Se tranquiliza o sonríe cuando oye las voces familiares y reconoce la de su madre.

Gracias a su mímica, se puede saber si le gusta que canten. Aparecen también las primeras reacciones al lenguaje humano y empieza a gorjear como respuesta (gorjea como réplica al hablar humano).

Una fuente importante a través de la cual obtiene información sobre el mundo es el tacto. Comienza a descubrir los objetos con las manos cuando acierta a tocarlos. Cuando hagas los ejercicios con él, responderá con una sonrisa y cooperará en lo que significa obviamente para él un goce del movimiento y de los cambios de posición.

Durante el segundo y el tercer mes empiezan también a aparecer actividades que pueden considerarse como el principio del juego. Satisfacen su necesidad de ser activo y, al mismo tiempo, le desarrollan en cierto sentido.

Jugar es una expresión de las denominadas «actividades de autodesarrollo». En el segundo mes se inicia la observación de los diversos objetos, siguiendo su movimiento con los ojos. En el tercer mes toca los objetos con las manos, los agarra, juega con las manos. El bebé juega también con sus órganos vocales y comienza a gorjear en el tercer mes. Incluso el simple ondear de las manos y el pataleo constituyen un juego, puesto que le permiten aprender a usar los brazos y las piernas mediante esta actividad autodesarrolladora.

El número de esas actividades a las que tu hijo es capaz de entregarse depende en gran medida de las condiciones en que vive. Cuando pasan cosas a su alrededor y está rodeado de objetos, tiene más posibilidades de ser activo que cuando suceden pocas cosas y no se le ofrecen oportunidades de reaccionar. Tu tarea consiste en proporcionarle todo eso.

Artículos de higiene del bebé

12.17.10

El bebé necesita todo un equipo para su higiene. En el mercado existen muchos productos destinados a esta finalidad. Se puede economizar comprando sólo lo imprescindible, pero en lo que no podemos escatimares en los jabones del pequeño, que tienen que ser muy suaves y de pH neutro; los de los adultos irritan su piel.

Gel de baño y jabón: deben ser especiales para niños y de pH neutro. Lo mismo ocurre con los champúes, que tienen que ser muy suaves para que no irriten los ojos en caso que se introduzca accidentalmente en ellos.

Cremas y aceites: son productos Ideales para hidratarla piel del pequeño, pero no se puede abusar de ellos; basta con untarse las manos y pasarlas por todo el cuerpo, haciendo especial hincapié en todos los lugares donde ¡a piel hace pliegues.

Toallitas humedecidas: muy prédicas para limpiar la colita del bebé sobre todo cuando no estamos en casa o no podemos enjuagarla esponja con agua de la canilla.

El termómetro de agua: el método más confiable y exacto de conseguirla temperatura deseada.

Las gasas o apositos son los materiales realmente imprescindibles para ¡a higiene del bebé, pero los hisopos también sirven para limpiar ciertos lugares de difícil acceso, como los pliegues. Queda terminantemente prohibido introducirlos en los oídos.

Toallas: Para secar al bebé cuando sale del agua, se deben utilizar toallas muy suaves y lo suficientemente grandes como para que cubran todo su cuerpo. En invierno, se pueden calentar antes en la estufa.

Cepillo y tijera: El cepillo del pelo tiene que ser muy suave y la tijera de punta redondeada, para evitar accidentes si el pequeño se mueve bruscamente mientras le cortamos las uñas.

Cuidados de bebés – El bebé y su baño

12.16.10

Cada parte necesita una atención especial
Hoy, se aconsejan las gasas y los apositos para limpiar al pequeño. No se debe utilizar algodón, porque las hebras que se desprenden se pueden introducir por las fosas nasales o la boca y también producir reacciones alérgicas.

La cabeza. Después del baño, podemos cepillar suavemente su cabeza con un peine especial para bebés; le estimulará los nervios del cuero cabelludo. Los ojos. En un principio, no precisan un cuidado especial. Bastará con pasar una gasa empapada en agua hervida (enfriada) desde el extremo hacia el lagrimal. Se debe emplear una gasa para cada ojo.

Los oídos. Se pasa una gasa húmeda o bien un hisopo por detrás de la oreja y por los pliegues externos; nunca hay que introducirlo en el oído, ya que puede producir perforaciones de tímpano.

La nariz. Por medio de los estornudos, el pequeño suele limpiarse el interior de su nariz. Pero, si quedan mucosidades o los orificios nasales están muy resecos, se pueden limpiar con una gasita humedecida en agua o aceite. La cara. Para eliminar los restos de leche y babas, se tiene que pasar una gasa impregnada en agua por el contorno de su boca y nariz, lavar las mejillas y la frente, y secar suavemente con una toalla.

Las uñas. El pequeño todavía no controla los movimientos y se suele arañar; por eso, debemos cortar sus uñas con frecuencia. Esta tarea no suele agradar al bebé, por lo que es mejor que lo hagamos cuando esté dormido y con una tijera de punta redondeada.

Las manos. Es conveniente lavarlas con una gasa húmeda por el dorso y también por los pliegues de la palma; conviene separarle los dedos para limpiar entre ellos.

Secretos para bañar al bebé de 0 a 6 meses

12.15.10

El pequeño disfruta del agua, chapotea y se mueve a su gusto, pero siempre bajo la protección de mamá o papá.

Uno de los momentos más felices de la jornada del bebé es la hora del baño. Disfruta chapoteando en el agua mientras le hablan o le cantan una canción. Se convierte en el centro de atención de todos. ¡Qué más se puede pedir!

Es la ocasión ideal para ir conociendo a mamá y a papá. Por eso, es tan importante que, mientras lo bañamos, le hablemos y hagamos gestos con la cara para que él se sienta más seguro.

Apenas sacado del agua, hay que envolverlo en una toalla que le cubra la cabeza y el cuerpo, y secarlo suavemente, poniendo especial cuidado en aquellos lugares donde se formen pliegues.

Si tiene la colita irritada se lo puede secar con un secador, pero a bastante distancia de su piel y nunca debemos colocarlo debajo, ya que si el bebé se hace pis y cae encima del aparato, se puede producir una descarga eléctrica.
Cuando hayamos secado bien toda su piel, debemos hidratarla con una crema o aceite especial para niños. Un truco muy eficaz es echar unas gotas de aceite corporal en el agua del baño; la piel queda muy hidratada porque, con el agua caliente, los poros se abren.

En la actualidad, el talco no se utiliza. No es aconsejable, ya que irrita y reseca la piel del bebé. La colonia debe usarse con mucha moderación sobre el cabello y la piel, pero siempre que no haya irritaciones.

Consejos de maternidad para el aseo del bebé

12.13.10

Es importante insistir en aquellos lugares donde la piel hace pliegues, porque es allí donde más restos de suciedad se acumulan, la cabeza y la cara se deben lavar con una esponja o manopla de uso exclusivo, teniendo especial cuidado para que no le entre jabón en los ojos; lo mejor es sujetarle la cabeza de tal forma que el bebé mire hacia arriba. Debemos tomarnos todo el tiempo que sea necesario.

Si un día nos encontramos nerviosos o preocupados por algún motivo, es preferible que lo bañe nuestro marido, ya que el pequeño percibe esta intranquilidad. Para completar la higiene del bebé, nada mejor que un masaje; es un sedante perfecto y, además, estimula su circulación sanguínea.

En tres o cuatro minutos lo habremos bañado. “Pero, si notamos que el pequeño está a gusto, podemos dejarlo un ratito más, siempre que el agua no se haya enfriado. La ¡ actitud del niño nos indicará cuándo debe finalizar el baño”, asegura Emilio Borrajo.

Da igual cuándo bañemos al pequeño. Algunos padres lo asean por la mañana porque, de esta forma, ya está limpito desde las primeras horas; otros lo hacen al final del día, para que se relaje y duerma tranquilo toda la noche. Lo importante es que sea siempre a la misma hora y nunca justo después de una toma.
Uno de los momentos más felices de la jornada del bebé es la hora del baño. Disfruta chapoteando en el agua mientras le hablan o le cantan una canción. Se convierte en el centro de atención de todos. ¡Qué más se puede pedir! Es la ocasión ideal para ir conociendo a mamá y a papá. Por eso, es tan importante que, mientras lo bañamos, le hablemos y hagamos gestos con la cara para que él se sienta más seguro.

En las nenas, se debe pasar una toallita o una gasa humedecida en agua templada, siempre de adelante hacia atrás, para evitar que se introduzcan bacterias intestinales en la vagina y originen infecciones. Después, para que no se irrite, hay que secar muy bien todos los pliegues de la piel. Nunca utilizar talco en la zona de la vulva. En los varoncitos, lavaremos bien los pliegues de los muslos y la base de sus genitales. Luego el pene, pero nunca se debe intentar separar el prepucio del glande, porque puede dañarse el tejido. Después solo queda secarlo muy bien, sin frotar, para evitar irritaciones.

Primer baño del bebé

12.11.10

Antes de meter al pequeño en la bañera, debemos tener todo a punto. Es imprescindible que la temperatura de la habitación y la del agua sean las adecuadas. La del cuarto donde vamos a bañarlo ha de oscilar entre los 22 y 25 grados, y la del agua, entre los 35 y 37; esto dependerá de la estación, las condiciones de la casa y de los gustos del bebé.

Lo mejor es abrir el agua caliente y la fría desde el principio, regulando la temperatura apropiada. Para comprobarlo, se puede emplear un termómetro de baño, muy útil y nada caro. Pero, si no disponemos de uno, podemos introducir el codo en el agua; éste es más sensible y acusa mejor la temperatura que la mano, que está más acostumbrada al calor.

Muy importante: todo lo que necesitemos utilizar durante y después del baño (la toalla, los jabones, la ropa del bebé…) se debe colocar cerca, para no alejarnos del bebé ni un solo instante.

El mejor modo de limpiar el ombligo
Hay que extremar la higiene para evitar infecciones. La limpieza debe hacerse con una gasa humedecida en alcohol rebajado al 70 por ciento (se vende así en farmacias). La higiene se realiza de abajo hacia arriba con movimientos enérgicos. No hay que aplicar crema ni talco.

En cuanto a la frecuencia, si el niño no tiene ningún problema en la piel, dependerá de sus preferencias. ‘Lo normal es una vez al día. Si observamos que el pequeño se relaja y disfruta en el agua, podemos hacerlo con mayor asiduidad, dos o tres veces, pero sólo una con jabón, el resto, con agua. Asimismo, tampoco pasa nada si algún día en lugar de bañarlo lo lavamos”, afirma el pediatra Emilio Borrajo.

Algunos padres primerizos, sin experiencia en estos quehaceres, se agobian cuando observan que les faltan manos para sujetar al bebé, la esponja, el jabón… Pero no hay que angustiarse si las primeras veces no sale como esperábamos.
Antes de meter al niño en la bañera, debemos comprobar que su colita esté limpia; si no es así, habrá que lavarla con una toallita húmeda. Una vez adentro, tenemos que sujetar su hombro más alejado con una mano, por debajo de la axila, y dejar la otra libre para pasar la esponja por todo su cuerpo.

Con una pequeña cantidad de jabón sobre la esponja bastará, así el agua quedará limpia para el enjuague.

El aseo del bebé

12.09.10

El aseo del bebé no sólo es cuestión de higiene; supone el momento ideal para comunicarnos con él por medio de caricias y palabras que lo harán sentirse querido y protegido.

Para el pequeño supone un gran placer sentir el agua en su piel y las protectoras manos de mamá o papá frotando suavemente su cuerpecito. Experimenta una sensación de tranquilidad y bienestar que hacen del momento del baño todo un acontecimiento.

También los mayores se deleitan cuando contemplan a su chiquito chapotear y reír dentro del agua. Pero, como es lógico, los padres primerizos se pueden plantear algunas dudas: cómo sujetar al recién nacido sin que se resbale, qué productos serán más apropiados para una piel tan delicada, cuándo hay que empezar a bañarlo…

Su primer baño
Algunos médicos recomiendan no bañar al bebé apenas nacen, porque consideran que el vémix caseoso (una sustancia grasa y blanquecina que facilita el deslizamiento del pequeño a través del canal del parto) protege al recién nacido del frío exterior, evita infecciones cutáneas y es un nutriente perfecto de la piel, que con el agua y el jabón se pierde. Sin embargo, otros especialistas consideran que no hay ningún problema en bañarlo inmediatamente después del nacimiento, ya que el vérnix no desaparece por completo y sigue cumpliendo sus funciones, puesto que sólo se emplea agua y un jabón especial hipoalergénico, muy suave y de pH neutro. “En muchos hospitales se los baña apenas nacidos, sin esperar a que se caiga el cordón umbilical”, comenta la enfermera Alejandra Cuenca.