Artículos en ‘relajación’

La intimidad en el embarazo? Por supuesto que sí!

05.08.13

Un embarazo sin problemas hay razón para retrasar o incluso detener la vida íntima de la pareja.

La intimidad durante el embarazo puede conducir a un mayor amor y la unión de la pareja, y no causar ningún daño al bebé.

Embarazo comprende un tiempo de cambio y de adaptación a nivel físico y emocional. Un abdomen grande, sensibilidad en los senos, náuseas o vómitos, entre otros, son factores que pueden influir en la vida íntima de la pareja. Es natural que el deseo de ser disminuido en el primer trimestre es, situaciones tales como mareos, náuseas y vómitos, se exacerban. Muchas mujeres visualización aumento del deseo en el segundo trimestre debido al aumento de hormonas dramáticos y la circulación sanguínea, particularmente en la región pélvica, que conduce a un aumento de la sensibilidad a los estímulos.

pareja es necesario que tanto el hombre como la mujer se sientan cómodos unos con otros, compartiendo sus sentimientos y preocupaciones, que mejor que sea capaz de entender ese nivel. En caso de ser un fuerte apoyo mutuo, el afecto y la seguridad de la transmisión para que puedan disfrutar mejor su intimidad. Tenga en cuenta que la madre, con el aumento de peso, es posible que no se sienta tan atractiva, y su disminución de la autoestima.

Nuevas posiciones, novcasalas sensaciones y caricias pueden y deben adoptarse con el fin de hacer que el tiempo agradable para ambos. Nada impide a la pareja a mantener su vida íntima como antes, sólo tiene que adaptarse a la nueva situación, lo que podría llegar a ser un nuevo mundo de sensaciones, no menos agradable que la anterior. Y recuerde que el embarazo más deseado, más que la pareja está unida y dispuesta a ser entendido en cualquier situación en su vida.

Natación en el tercer trimestre

12.27.11

Si antes de quedar embarazada, eras muy deportista y durante el embarazo te ves obligada a abandonar tu deporte favorito, incompatible con tu estado, sustituyelo por la natación. Muy pronto experimentarás sus efectos benéficos.

Como ya sabes, constituye un excelente ejercicio físico muscular y respiratorio. Además, en este estadio del embarazo, en el que una se siente por regla general más ansiosa que de costumbre, el hecho ile nadar, de verse sostenida por el agua, procura una sensación de ligereza y de descanso particularmente agradable. Casi se llega a olvidar el vientre.

Nada se opone a que practiques la natación hasta la víspera del parto. Pero trata de nadar de verdad, efectuando movimientos amplios, lentos y suaves, que harán trabajar todos tus músculos y desarrollarán tu volumen respiratorio. Si quieres que este ejercicio sea realmente beneficioso, no te limites a chapotear.

Pon atención a no bañarte en un agua demasiado fría. En el mar, no dejes que te golpeen olas demasiado violentas. No olvides nunca que está prohibido zambullirse durante toda la duración del embarazo.

Yoga para embarazadas

10.22.11

Quizá no haya ninguna piscina cerca de tu casa. ¿Qué harás en ese c&so? Hemos preparado para ti una serie de diez ejercicios, basados esencialmente en el yoga y que, lo mismo que la natación, te enseñarán a respirar bien, a mantener una buena tonicidad muscular y a hacer trabajar los músculos del perineo.

No obstante, no los encontrarás hasta la parte dedicada al segundo trimestre del embarazo, y es voluntario hacerlos o no.

En efecto, al principio del embarazo tal vez te sientes fatigada. Se tienen con frecuencia ganas de dormir. Respeta las necesidades de tu cuerpo y presta atención a lo que te exige. El cansancio se debe al gran cambio que se está produciendo en tu organismo. No te lo tomes & la ligera. Descansa lo más posible, no luches contra el sueño. Acuéstate más temprano y duerme por lo menos ocho horas diarias.

Al cabo de dos o tres meses, en general, tu cuerpo se habrá adaptado a su nueva condición y tu espíritu estará mucho más disponible para empezar a practicar esos ejercicios. Habrás alcanzado un nuevo equilibrio. Pero si te sientes en plena forma, y sólo en el caso de que tu ginecólogo te dé la autorización, empieza de inmediato (v. más adelante).

Lo ideal consiste entonces en practicar los ejercicios dos veces al día, por la mañana al despertar y por la noche antes de acostarte. Pero no te precipites, no te fuerces. Más vale empezar más tarde y hacer regularmente esta gimnasia suave durante seis meses que empezar demasiado pronto y detenerse al cabo de dos sesiones.

Factor Mental clave en el embarazo

09.01.11

Dar forma a un niño supone una verdadera prueba deportiva. Por eso, durante estos tres meses, prepararás tu cuerpo a fin de lograr un embarazo perfecto.

Pero la forma depende también de lo que ocurre en tu cabeza.

En vísperas de tomar todas las medidas para iniciar bien un embarazo, quizá te sientas un poco angustiada, ligeramente indecisa. Es muy natural, no tienes por qué reprocharte nada. La decisión capital que has tomado y su realización van a cambiar irremediablemente tu vida, a trastornarla.

Esta responsabilidad tal vez te asuste un poco. Por otra parte, confusamente o no, sabes que el equilibrio afectivo de vuestra pareja no será ya el mismo después del nacimiento de vuestro hijo. Vuestra vida se transformará con todo el amor que vais a dar, todo el amor que vais a recibir…

Por consiguiente, no lo conviertas en una idea fija. Relájate. Haz tu vida normal. No multipliques al extremo las relaciones sexuales con el pretexto de que quieres quedar embarazada en seguida. Actuad como de costumbre y sabed que no se concibe con tanta facilidad.

Con objeto de tranquilizarte y animarte a perseverar sin inquietud, voy a darte las cifras que representan el tiempo necesario a las parejas fecundas para llegar al embarazo deseado: Al cabo de un mes, poco más o menos, el 10 % de las mujeres quedan embarazadas.
Al cabo de cuatro o seis meses, lo están el 50 % de las mujeres.

Al cabo de un año, lo han conseguido el 80 % de las mujeres. Al cabo de dos años, el 100 %.

Anorgasmia

06.24.11

Tus dudas son muy interesantes y creemos que pueden ayudar a muchas mujeres. Te las aclaramos, según el orden en que las planteas.
Los genitales externos femeninos (o vulva) tienen distintas formas.

Muchas veces los labios son asimétricos o uno puede ser mucho más grande que el otro. El clítoris es un órgano que, más que verse, se toca. Para observarlo de mayor tamaño, hay que descorrer el capuchón del clítoris y entonces se hace más visible. Por otra parte, no es un mero botoncito que asoma en la vulva sino que se extiende, a modo de piernas, rodeando por dentro los labios internos o menores.

En general, las características anatómicas que describes no afectan la función sexual ni las posibilidades orgásmicas.
i Al respecto, es habitual que las mujeres no examinen sus genitales y, por lo tanto, no conozcan sus posibilidades de excitación. Más que ir al médico, lo aconsejable es conocer tu anatomía.

En cuanto a tus dudas de haber tenido un orgasmo o no, si dudas, lo más probable es que no lo hayas tenido. Las sensaciones descriptas se parecen a las sensaciones placenteras motivadas por el juego sexual.

No creemos que seas frígida. Se les da este nombre a las mujeres que no se excitan y que no lubrican. Tu caso parece ser una anor-gasmia o preorgasmia (llegas a altos niveles de excitación, pero no alcanzas a tener un orgasmo). En lo que se refiere a lubricar, sospechamos que debes hacerlo, ya que no comentas nada de dolor durante la penetración. Y el endurecimiento de los pezones es una situación que acompaña a toda mujer que se excita.

El orgasmo es el estado de máximo placer. Son sensaciones agradables que nacen en la zona genital y la vagina, y se propagan al resto del cuerpo. Son descriptas como contracciones o pulsaciones de la vagina. La mujer, salvo rarísimas excepciones, no eyacula, por lo tanto, no emite ningún líquido en el momento del orgasmo.

En el lenguaje popular, el término “acabar” tiene el mismo significado que “llegar al orgasmo” y se usa tanto para los hombres como para las mujeres.

Una de las posiciones aconsejadas para conseguir el orgasmo es aquella en la que la mujer se ubica encima del hombre. Si no consigues el orgasmo de este modo ni con las caricias de tu compañero en los juegos sexuales, probablemente se trate de una anorgas-mia que requiera ayuda de un especialista (psicólogo o sexólogo); hay muchos tratamientos para esta afección.

Relaciones Sexuales en el Embarazo

06.18.11

Así, las mujeres podemos contribuir a mejorar las relaciones sexuales respetándonos y conservando nuestra personalidad. Siendo nosotras mismas, sin someternos siempre a los deseos y gustos de nuestra pareja, desarrollaremos más curiosidad de saber cómo es él, cómo reacciona, qué le gusta, y también cómo reaccionamos nosotras.

Es cierto que los hombres no son adivinos y que hay que decirles lo que queremos o lo que nos molesta. Pero esto sólo funciona si el hombre está bien dispuesto y si elegimos el momento adecuado.

La mujer que en medio de un acto sexual silencioso y rutinario tenga que decir “Un poco más abajo, por favor”, con seguridad hará desaparecer la poca excitación que pueda sentir. Lo mismo ocurrirá si el hombre se detuviese en plena actividad sexual para preguntar: “¿Te parece que haga algo en particular?”.

Un buen momento para hablar podría ser una copa o una cena especial antes de la relación amorosa, cuando ya se siente cierta expectativa en el aire y las peticiones y sugerencias pueden interpretarse como un estímulo previo.

Las pasiones son incontrolables, van y vienen como una tormenta de verano. Lo que sí podemos cultivar es el amor cariñoso, menos espectacular, pero más duradero. Y aquí tenemos que volver sobre la pregunta de por qué los hombres son tan reacios a prodigar caricias sin otro fin que el de acariciar. La ya mencionada psicoanalista Ulrike Korbitz opina que se debe al desarrollo típicamente masculino.

“Los hijos varones deben liberarse de su relación íntima con la madre; tienen que desfeminizarse para poder identificarse con el padre. Lo íntimamente tierno se vuelve tabú, por ser poco masculino. Por eso, las necesidades de contacto cariñoso se trasladan a los genitales.

Así se explica que los hombres traten de satisfacer sus anhelos de cercanía casi exclusivamente a través del sexo, mientras que las mujeres, que en su primera infancia no han tenido que separarse de esta forma de su madre, desean tener más contacto piel con piel, más cariño y más comunicación para sentirse cerca de su pareja”.

Masajes para Embarazadas

06.10.11

Combata el estrés con masajes

La próxima vez que su marido le pregunte “¿en qué puedo ayudarte?” , no lo dude y pídale que le aplique un masaje con aceite. “El masaje ayuda al relax y es, al mismo tiempo, una actividad que implica un ínthno contacto de la pareja “, dice Ralph Stephens, especialista en terapia con masajes en el hospital general de Nueva York. Algunos consejos a la hora de elegir aceites para un masaje:

- Aceites de cacao, con vitamina E o aceites de masajes sin aroma.

- El masaje deberá comenzar siempre por los tobillos, en dirección ascendente en cada una de las piernas. En general, cuando se masajean los miembros, los movimientos deben apuntar hacia el centro del cuerpo. La idea del masaje es facilitar el retorno de la sangre desde las extremidades hasta el corazón.

- La presión sobre la piel debe ir de leve a moderadamente firme. Luego de cierto tiempo, usted sabrá en qué zonas necesita una presión extra.

- Cuando se masajea la panza, habrá que ser muy cuidadoso para que la presión sea sólo la necesaria para esparcir el aceite sobre la piel.