Artículos en ‘preguntas frecuentes’

La craneoestenosis en Niños

01.17.11

La craneoestenosis no es más que el cierre prematuro de las suturas que unen los huesos del cráneo. Esto puede ocurrir antes del parto o en los meses que siguen al nacimiento del bebé.

El cráneo está formado por varios huesos unidos entre sí por las suturas, las que, a su vez, dejan unos espacios llamados fontanelas o molleras, que permiten -junto con las suturas abiertas- el crecimiento de los huesos del cráneo y, por ende, del cerebro. Cuando hay una sola sutura comprometida, se la denomina craneoestenosis simple, si se cierran varias, se la llama compuesta.

De acuerdo con la sutura que se obture, la característica del cráneo recibe un nombre diferente. Cuando es la sagital (en la parte anterior), el resultado es una escafocefa-lia o dolicocefalia; si se cierran prematuramente las suturas coronales o lambdoideas (en la parte central de la cabeza), se produce la plagio cefalia, que es la desviación oblicua del cráneo.

La trigonocefalia genera una frente en forma de proa de barco (puntiaguda) y es debida al cierre de las suturas metópicas (de la parte lateral) y la acrocefalia o turricefalia se origina por el cierre de múltiples suturas simultáneamente.
La craneoestenosis puede ser primaria (se nace con ella) o secundaria a una enfermedad como la talasemia, hiper-tiroidismo, raquitismo, etc. Esta situación también puede presentarse acompañando algunos síndromes por alteración de los cromosomas.

Cuando el pediatra percibe una asimetría del cráneo o detecta en los controles que el perímetro cefálico no está creciendo según lo esperado, se deberán realizar estudios de diagnóstico por imagen y, después, junto con el neurociru-jano, se decide si se corrige o se espera.

Es frecuente observar bebés con plagiocefalia, asimetría lateral de la cabeza, por dormir de costado y sobre el mismo lado. Esto es más corriente en prematuros o en niños que nacen con bajo peso. Para evitarlo, se los debe hacer dormir de los dos lados.

Mi bebé de 14 meses no me hace caso

12.24.10

Lo habitual es que ningún chico de esta edad obedezca a los adultos, y tampoco hay que esperar que lo haga, porque todavía es demasiado pequeño.

En los meses que siguen al primer cumpleaños los niños resultan especialmente difíciles para sus padres. Han aprendido a caminar y a explorar su pequeño mundo. Todo los sorprende y les llama la atención; son provocadores y, lo peor de todo, no miden el peligro. Si el chiquito es muy inquieto y no para un momento, habrá que vigilarlo constantemente para prevenir situaciones y anticiparse a los peligros.

Si ya ha conseguido su objetivo y está haciendo algo que no deseamos (tocar la tele, apretar los botones del equipo de música o desparramar la ropa de los cajones), deberemos prohibírselo con suavidad y firmeza, y si no hace caso (lo más probable al principio), retirarlo del lugar y entretenerlo con otra actividad. Con el tiempo asociará el NO a las cosas que no puede hacer y que molestan a mamá o papá, y se irá acostumbrando a obedecer.

Sin duda, habrá que tener mucha paciencia para manejar la situación lo mejor posible, sin perder los estribos. Y, sobre todo, estar preparados para tolerar sus rabietas. Si cedemos, habremos dado un paso hacia atrás. Al mismo tiempo, deberemos ser muy cariñosos con él al ponerle límites y elogiarlo mucho cada vez que nos obedezca.

Preguntas sobre bebés en invierno

12.23.10

¿Puede tomar helados en invierno?
Los helados constituyen un postre delicioso y muy nutritivo. A algunos chicos les gustan tanto que siguen pidiéndolos aunque haga un frío tremendo. No son aconsejables cuando están resfriados, pero, en condiciones normales, los pueden tomar como postre (nunca después de correr o jugar agriadamente),ya que no afectan a la garganta (las faringitis y los catarros se pescan por contagios provocados por virus o bacterias).

Mi bebé quiere atender el teléfono
Hay chicos bastante precoces que manejan muy bien el lenguaje, pero, en general, a los dos años es demasiado pronto para que sepan desenvolverse en una conversación con otra persona a la que ni siquiera están viendo. Mientras los chicos son pequeños, lo más adecuado es que sea un adulto quien conteste a las llamadas. Si tu nena se encapricha en descolgar el teléfono cada vez que suena, la solución puede ser repartir más aparatos por la casa o colocar un inalámbrico y tenerlo cerca. Cuando hable con más soltura, podrás enseñarle a saludar y a preguntar quién llama.