
La anestesia local
La anestesia local se distingue de la anestesia total clásica en el sentido de que sólo pretende anestesiar un órgano o una zona del cuerpo; el resto del organismo no sufre la acción del anestésico, por lo que se conserva plenamente la conciencia.
Principios de la anestesia
La anestesia local se obtiene por un proceso diferente por completo de la anestesia total clásica.
En la anestesia total, se inyecta en la sangre, o se hace absorber por los pulmones, un producto que actúa directamente sobre el cerebro, causando su desconexión completa y, por lo tanto, la de la conciencia y el organismo entero.
En la anestesia local, no se actúa sobre el cerebro sino tan sólo sobre uno de los nervios que, partiendo del cerebro, llega, por medio de la médula espinal, a una determinada zona del organismo. Además, se utiliza un producto anestésico que sólo actúa en una pequeña área.
Según la porción del trayecto nervioso en que se realice la inyección, se tendrá una acción anestésica más o menos extendida. Tomemos evidentemente como ejemplo los nervios que inervan el útero y el aparato genital:
Si se inyecta el anestésico al nivel de las ramificaciones terminales de ese nervio, se tendrá una acción limitada en superficie. Es el tipo de anestesia local que se utiliza para anestesiar la región peri-neal al practicar una episiotomía. La inyección de anestésico se efectuará en el lugar en que se vaya a hacer la incisión.
Si se inyecta el anestésico al nivel del cuello del útero, se realiza una anestesia cervical que disminuye las sensaciones dolorosas en el momento de la dilatación del cuello.
Si el anestésico es inyectado al nivel del tronco del nervio, y no al nivel de sus ramificaciones terminales, se obtendrá una acción anestésica más extensa, que abarcará la totalidad de determinados órganos, como el útero, por ejemplo. Es lo que se logra al anestesiar el nervio pudendus (es su nombre anatómico), que inerva una gran parte del útero.
Por último, si el anestésico se inyecta en el canal raquídeo de la columna vertebral, su acción se ejercerá, no sobre un solo nervio, sino sobre un grupo de nervios, obteniéndose así una anestesia de toda la parte baja del cuerpo. Es lo que se denomina anestesia peridural.
Salvo la anestesia local perineal (usad^en la episiotomía), el uso de la anestesia local está relativamente poco difundido en los países latinos, al contrario que en los países anglosajones, donde se utiliza desde hace tiempo.
Voy a exponerte brevemente las diversas técnicas utilizadas, así como sus ventajas e inconvenientes. Pero que quede claro que es con tu tocólogo con quien debes discutir la elección de un método si es que has decidido anestesiarte.
Pueden utilizarse tres tipos de anestesia local: cervical y paracer-vical, «bloqueo pudendus» y peridural, la más conocida, y a la que dedicaré una atención especial.
Anestesia local cervical. Es de fácil realización; consiste en la inyección de una pequeña cantidad de anestésico en dos o tres puntos de la circunferencia del cuello del útero, durante la dilatación. Muy similar es la anestesia paracervical, en la que la inyección tiene lugar a izquierda y derecha del orificio uterino.
Proporciona una disminución de los fenómenos dolorosos al nivel del cuello, la flexibilidad del mismo y una dilatación más fácil.
Por desgracia, no hay unanimidad acerca de si el producto anestésico repercute o no sobre el niño. Al parecer, este producto puede ser absorbido por los vasos sanguíneos del útero, pasar a la placenta y de ahí a la circulación sanguínea del niño, donde podría originar modificaciones de los latidos cardiacos. Tales incidentes no impiden que esta técnica sea bastante utilizada en Estados Unidos.
El «bloqueo pudendas». Es de realización más delicada, pues hay que inyectar el producto en un punto concreto del trayecto nervioso en el interior de la pelvis, introduciendo previamente la aguja por la vagina.
Disminuye los dolores de expulsión, pero inhibe al mismo tiempo las «ganas de empujar», lo que no facilita en absoluto la salida del niño, debiéndose recurrir a los fórceps o a la ventosa.